Introducción

Hace unos años, escribí, animada por nuestras superioras mayores, algunos recuerdos de mis años en religión con el acento especial sobre la Superiora general, la Madre Lidvina Purgay, quien procuró y obtuvo para la Congregación de las Hermanas Educacionistas, a más de la Casa Madre en Maribor, las nuevas Constituciones, e intervino con su petición, en Roma, para que la Congregación -hasta entonces bajo la jurisdicción diocesana- obtuviera el status del derecho canónico romano. Las Superioras y las Hermanas recibieron los mencionados apuntes con interés. Expresaron el deseo de rescatar del olvido, también, los recuerdos relacionados con la fundadora y primera reverenda Madre de nuestra Congregación, M. Margarita Puhar. Me animaban a comenzar con este trabajo. Por fin me convencieron, y después de prolongadas deliberaciones, comencé a juntar el material recordatorio. Se trataba de el de la época en que las Hermanas de Algersdorf (Graz) vinieron a Maribor para hacerse cargo del asilo dirigido por las señoras de la Asociación Católica fundada por el Obispo lavantino Antonio Martín Slomsek.

Reconozco que aquel trabajo no me fue muy fácil. La causa principal fue el hecho de que a la Hna. Lidvina la conocía personalmente. Ya en Maribor y todavía en Ljubljana estuve cerca de ella. Viví, para decir así, con ella desde 1916 hasta 1925. Por eso, los recuerdos y acontecimientos de aquellos tiempos fueron para mí, y aun todavía, muy vivos. Fueron realmente "mis recuerdos".

Mas, con los recuerdos de la M. Margarita Puhar no es así. Todo lo que pasaba en aquellos días se relacionaba con las Hermanas de las primeras generaciones, quienes convivían con ella y con las novicias, cuya maestra fue en el Noviciado.

Algunas de las Hermanas de estas generaciones vivían todavía en el tiempo de mi permanencia en el convento, sólo que no recuerdo los nombres de todas; pero sí el trabajo del que se ocupaban. Para nosotras, las jóvenes, estas Hermanas mayores eran consideradas buenas religiosas, dignas de estima, y nos servían de ejemplo, pues venían de la escuela fundadora, M. Margarita Puhar. Todo lo que nos contaron de la vid de "nuestra madre" fue interesante y alentador y digno de ser recordado.

Se comprende que esta fuente de recuerdos me será la más importante y la más auténtica. Haré mención tan sólo de algunos nombres de los testigos: M. Angelina Krizanic, Hna. Regina Gosak, M. Lidvina Purgaj, M. Stanislava Voh, Hna. Felicita Kalinsek, Hna. Scolastika Zurman, las tres Hermanas consanguíneas Neuwirth y su tía, de las cuales la Hna. Gertrudis Neuwirth estaba junto a la Hna. Nepomucena Ziggal en la filial de Repnje; la Hna. Fabiana Neuwirth, que fue durante tres años mi superiora y nos contaba, en distintas ocasiones, muchas cosas de las Hermanas, de la vida de la M. Margarita Puhar. Y hay todavía muchas cosas que iré mencionando de paso en los recuerdos. Serán, por cierto, los recuerdos de la Madre Margarita contados a las Hermanas por la Hna. Nepomucana Ziggal, oriunda de Tiro¡, maestra en Algersdorf. Esta Hermana decidió, más tarde, libremente, por sí misma, su salida de la institución de origen, y entró en la nueva Congregación, fundada en Maribor por a Hna. Margarita Puhar, bajo la jurisdicción del Obispo lavantino. La Hna. Nepomucana Ziggal trabajaba como maestra en Maribor, en Celje, en Repnje; hasta pasó algún tiempo en St. Pavel en Carincia. Desde el año 1881 hasta 1887 fue también Superiora general. Había, pues, suficiente tiempo y ocasiones para el contacto con las Hermanas, jóvenes aspirantes que entraban a la nueva Congregación de las Hermanas Educacionistas, en Maribor. A ella, alemana, le gustaba juntarse con las eslovenas, y aprendió bien la lengua eslovena. Según la declaración de la Madre Angelina Krizanic, parece que se orientaba bien en los asuntos económicos de la nueva congregación, y fue para la superiora, la Hna. Margarita Puhar, una buena consejera. En fiel unión con su superiora vivía todo lo referente a la salida de la comunidad desde Algersdorf y a la fundación de la nueva congregación religiosa de las Hermanas Educacionistas, y otras cosas más.

La mayoría de los recuerdos son de esta fuente, y procuraré confiarlos al papel. Pero con esto no quiero decir que no tendré también en cuenta los recuerdos anónimos, a pesar de no poder presentar a las Hermanas con su verdadero nombre.

Brezje, al 3 de marzo de 1992
Hna. Hedvika Puntar